Integración sensorial en la infancia
La integración sensorial es la forma en que el cerebro organiza la información que llega a través de los sentidos para responder al entorno. Cuando este proceso no funciona de forma eficiente, el niño puede mostrar reacciones intensas o poco habituales ante estímulos cotidianos.
Señales que pueden indicar dificultades sensoriales
- Rechazo de etiquetas, texturas, ruidos fuertes, ciertos alimentos o el cepillado.
- Busca movimiento constante o contacto intenso, o por el contrario evita ser tocado.
- Torpeza motora, tropieza a menudo o le cuesta la coordinación y el equilibrio.
- Dificultades para calmarse, para transiciones o para mantener la atención.
Cómo lo trabajamos en foneTICs
- Valoración del perfil sensorial y de las rutinas diarias del niño.
- Terapia ocupacional a través del juego, con actividades graduadas para regular y organizar las sensaciones.
- Estrategias para casa y la escuela que reducen el malestar y mejoran la participación.
- Trabajo coordinado con logopedia y psicología cuando hace falta.
Servicio relacionado: Terapia Ocupacional
¿Cuándo consultar?
Si las reacciones sensoriales de tu hijo condicionan la comida, el sueño, el juego o la vida escolar y familiar, una valoración de terapia ocupacional puede ayudar a entender qué le pasa y cómo acompañarle.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que el autismo?
No. Las dificultades sensoriales pueden darse en niños con TEA o con TDAH, pero también de forma independiente.
¿A qué edad se puede empezar?
No hay una edad mínima: desde la etapa de atención temprana hasta la adolescencia, adaptando las actividades.
¿Cómo son las sesiones?
Son lúdicas y se basan en la motivación del niño: movimiento, juego y materiales con distintas texturas.



